miércoles, 26 de enero de 2011

CRISIS


Hace poco un gran amigo me solicitó que hablará de Ella (voy a tratarla como un ser impronunciable y a la vez, con el difícil ejercicio de no mencionarla en todo el texto, así que seguramente seré breve), pero no desde la perspectiva común, sino del empacho, por denominarlo de alguna manera y perdonen la expresión, que estamos sufriendo por parte de los medios de comunicación y de nosotros mismos. Con esto no quiero obviar que no exista una cruda realidad, que la hay, pero no por el hecho de reiterar dicho estado de criticidad vamos a salir de él, al contrario, produce inmovilismo.


Cierto es que, mejor relato relacionado con la inercia no lo voy a encontrar, así que por qué no escribir desde la humildad sobre Ella. Además, por material creo que no me faltará.


Fuera bromas, y si continuamos hablando de la actitud frente a Ella y el pesimismo que nos rodea, los ejemplos nos devoran, y prueba de ello lo tenemos sin ir más lejos en el día de hoy. El Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, ha dado hoy su pistoletazo de salida en su edición número 41. Una treintena de jefes de Estado y de Gobierno tomarán parte en la cita en la estación alpina suiza. Dicha cita, no solo alberga a dichas eminencias, es mucho más. Sesiones en paralelo donde se debaten frentes como el crecimiento global de las compañías, evaluación de riesgos, tecnologías pioneras, etc… muchos de estos documentos, trabajados de forma anual, son los que sirven de decisión para que los grandes órganos de poder tomen las decisiones que todos esperamos que tomen. La mayoría desde la globalidad, para después pequeñas comisiones intenten acercarlas a la realidad y en forma de respuestas.


Pues bien, a lo que íbamos. Más allá de la inauguración y discurso inaugural realizado por el presidente ruso Dmitri Medvédev, el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Shwab, pronunciaba unas palabras muy estimulantes y propicias para el optimismo: “la tasa de desempleo juvenil en España ‘no es sostenible a largo plazo’ y ha alertado que la situación por la que atraviesa Europa puede provocar que se vuelva a vivir una situación similar a la de 'Mayo del 68'”.

Cierto es que las cifras son realmente escandalosas. En España estamos en un 43% de desempleo juvenil, cuando la media europea es de un 22% o por ejemplo, en Alemania del 8% y en Portugal del 23%.


Aun así, todo y la brusquedad de la cifra, empezar un Foro donde su agenda lleva por título un estadio positivo From Risk to Opportunity: Building a Response to the New Reality (Del riesgo a la oportunidad: construyendo una respuesta para una nueva realidad), me parece catastrófico.

Los ‘halagos’ para España continuaron tras la intervención de Shwab, con el economista estadounidense Nouriel Roubini: “Es necesaria más liquidez y recursos oficiales para evitar el riesgo de contagio de Grecia e Irlanda a Portugal y, especialmente, a España, porque España es demasiado grande para caer, pero también demasiado grande para ser rescatada,”. Después de esta intervención, diría que la pequeña comitiva española existente decidió irse a casa, y más allá de quedarse estupefactos por la contradicción de la frase “demasiado grande para caer, pero también demasiado grande para ser rescatada.” Yo me pregunto si para una afirmación tan controvertida y confusa necesitamos pagar a Nouriel Roubini.

Si un Foro donde están puesto los ojos de muchos ciudadanos (y no digo esperanzas), transmite este pesimismo, ¿cómo vamos a encontrar la palanca, o mejor dicho, el punto de apoyo de Arquímedes?

Mucho se ha comentado del origen de Ella, incluso diría que ha servido como gran escenario para la venta masiva de libros. Ha permitido generar teorías de todo tipo, incluido orígenes ‘nipones’, tipo Ninja (no income, no job, no assets; o sea, personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo, sin propiedades). En apenas siete meses la vida de Leopoldo Abadía, un ex profesor de la escuela de negocios IESE de 75 años de edad, le cambió por completo. Su artículo 'La ... ninja' generó gran difusión en 2008. Ahora, dicho artículo convertido en libro, ha llegado a vender más de 160.000 ejemplares en 13 ediciones, recibiendo 3 millones de visitas en su blog. Para observar la dimensión alcanzada y como ha influenciado Ella, en una entrevista que le realizaron el 3 de agosto del 2008 en el diario El Mundo, su blog solo recibía 165.000 visitas. Han aumentado sus visitas al ritmo que ha aumento el peso de Ella.


Sin llegar a ser teoría, otra versión la tenemos en el mundo del cine. La película The Flaw, del director David Sington, presentada en el festival de cine independiente de Sundance, EE.UU., achaca su origen en el empobrecimiento de las clases medias, y no en la codicia de Wall Street como otros opinan.


Lo que sí es cierto, es que indiferentemente de la teoría, hasta el año 2006, Ella, estaba más relacionada con el término matrimonial que con cualquier otro, incluido el empresarial. En el 2007 y parte del 2008, todo el mundo empezaba a tener a alguien que sufría con Ella. En el 2009 fueron muy pocos los que pudieron evitarla, la tentación era enorme, sí o sí había que estar con Ella.


Hemos tenido tanta fatalidad, que es una palabra que se escribe igual tanto en castellano, como en inglés, así como en otros idiomas, así que nadie se libraba de Ella. Fueras donde fueras, viajases donde viajases, siempre te acompañaba, estaba presente en todas las conversaciones.

Por suerte, por fin existía otro tema para hablar en los bares más allá del futbol, y como no, en los ascensores. Antes se hablaba del tiempo, ahora se pregunta ¿Cómo te va? ¿Te has acostado con Ella? Si tuviéramos que ponerle un color, claramente sería el negro. Ella siempre va de luto. Es de las pocas palabras que tu mente rápidamente la viste de negro.


Desgraciadamente, ahora muchos niños aprenden antes su ‘nombre’ que el de la palabra ‘felicidad’. Y su significado, lo tienen con una simple mirada a los rostros de sus padres.

Por el contrario, poco se ha mencionado sobre cómo librarnos de Ella. Si mirásemos los 145 millones de páginas existentes en Google sobre ella, estoy seguro que pocas hablan de cómo debemos salir de ella. Claro está, como hemos visto en el post anterior, que la prospectiva, previsión y demás no es nuestro fuerte. ¿Pero qué tal si empezamos a hablar de cómo dejarla? ¿Por qué no empezamos a generar foros de proactividad y buscando soluciones? ¿Por qué no empezamos a contagiarnos de la poca energía existente en personas que se han librado de Ella? ¿Por qué no empezamos a hablar de crear y no de destruir?


Ahora algunos que quieren empezar a dejarla, o mejor dicho, a engañarla, lo quieren hacer con otra llamada Austeridad. Entonces me pregunto yo, si somos austeros y controlamos el consumo… ¿cómo podemos reactivarlo? Este sector, estoy convencido que acabará en un trío, y ya se sabe que en la mayoría de los casos es fatídico.


¿O a caso pensamos que los gobiernos nos sacaran de esta? Tampoco quiero hacer apología de Kennedy cuando pronunció que ‘no te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país’, pero sí tal vez que te preguntes qué puedes hacer por ti.


La gente ya está saturada de Ella, de escucharla por todas partes, del pesimismo que transmite, de cómo Ella ha influenciado en el comportamiento de los Bancos, etc… Posiblemente sea el momento de empezar a ver algo de luz, pero para ello debemos encender la linterna, cambiar parte de nuestra actitud y ver el vaso medio lleno más que medio vacío, empezar a pensar que no es tanto lo que hemos perdido como lo que podemos llegar a perder si no continuamos caminando.


Lo único que me estimula es que hay alguien superior a ella, y es Lady Gaga con 168 millones de búsquedas. ¿Pondremos en las manos de Lady Gaga la resurrección? Tal vez sea un buen ejemplo de que en época de …

“¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.” Ludwig van Beethoven (1770-1827) Compositor y músico alemán.

martes, 11 de enero de 2011

PREDECIR



Esta mañana leía en la sección de Mi Negocio de Expansión, como la ley antitabaco previsiblemente provocará un descenso de ingresos en el sector hostelero del 20%. Para amortiguar la caída, algunos locales han instalado estufas en el exterior.


Lo sorprendente de la noticia, no es que a final de 2010 los vendedores de estas estufas comúnmente llamadas setas, hayan visto un incremento en sus ventas entre un 300% y 400%. Hasta aquí todo correcto. Lo curioso del caso es que los distribuidores afirman haberse visto desbordados por una demanda “repentina”. Me pregunto, ante una ley que se conocía hace meses, que existe en ella de repentina. Haciendo un simple escenario futuro o haciendo servir el menos común de los sentidos que es el sentido común, no me llego a imaginar en primer lugar que los que antes acudían al mismo bar ahora dejen de fumar repentinamente, o que en según qué ciudades españolas con temperaturas cercanas a los cero grados, se dedicaran estas personas a estar justo en la puerta de las cafeterías, de pie y fumando, sin plantearse sentarse. Seguro que uno de mis escritores preferidos, Quim Monzó, podría hacer mil escenarios satíricos más de los aquí descritos. Repentino puede ser que te caiga una maceta en la cabeza o tengas un accidente de coche que te impida ir a la presentación de tu vida. Me atrevería a decir que incluso la crisis del sector de la construcción era menos repentina que la de las famosas estufas.

Parte de este ‘problema’ por denominarlo de alguna forma, prefiero pensar que recae en la falta de predicción –¿es obvio, no?- Ahora bien, ¿el ser humano está acostumbrado a predecir? Aquí surgen diferentes tesis, una de ellas, la encontramos en el libro de 1995 de Peter Schwartz, The Art of the Long View: Planning for the Future in an Uncertain. En él menciona que dos neurobiólogos, los doctores William Calvin y David Ingvar, identificaron la parte del cerebro humano que permite predecir. Según comentan, esta parte próxima a los centros de lenguaje permite prever y planificar eventos futuros. A diferencia de otros animales cuya planificación es hormonal y conducido por los patrones estacionales, el cerebro humano es "capaz de planificar las próximas décadas, capaz de tener en cuenta las contingencias extraordinarias mucho más irregular que las estaciones"


Si fuéramos honestos, a la mayoría de nosotros no nos importaría confesar que tenemos parte de curiosidad con respecto al futuro. Y por lo visto no estamos solos. Anecdóticamente, los autores Barnett y Johnson comentan en World Christian trends que más de mil millones de personas piensan alrededor de "la astrología u otros aspectos de la adivinación", con el objetivo de ‘echarle’ un vistazo al futuro.


Aún así, es más deseo derivado de la curiosidad, que un prepósito para integrar en nuestras vidas. Y si no y como ejemplo, ¿por qué concentramos la mayoría de nosotros las compras navideñas en las dos semanas previas a la propia festividad cuando tenemos todo el año para planificarlas, incluso a un precio inferior? No deja de ser absurdo.

El miedo a pensar-reflexionar es latente, es como si temiéramos encontrarnos alguna cosa no deseada, como si enfrentarnos a nuestro futuro yo nos atormente. Nuestro diálogo interno, el de nuestra mente siempre se encuentra más placentero con la inmediatez.


Siempre he dicho que las pocas personas que dedican tiempo a pensar y que desean hacerlo de forma metódica, siempre lo dejan para el viernes, después se les acumula el trabajo de la semana y deciden aplazarlo nuevamente, así sucesivamente, hasta que nunca encuentran ese espacio necesario para reflexionar, la inercia los arrastra –sucede lo mismo con las lecturas pendientes, un consejo: si pasado dos meses no ha leído los documentos, tírelos-. Algunos lo intentan evadiéndose a monasterios o lugares teóricamente propicios para la relajación y la reflexión, pero el gran maestro Picasso lo decía muy claro cuando le preguntaban cómo le llegaba la inspiración: “No sé cuando me llega, lo que sí sé, es que siempre me coge trabajando.”

Por no entrar en el conflicto y confusión de la inspiración vs. predicción (aunque recomiendo entrar en la World Future Society y en su magazine The Futurist y descubrir qué predicciones vienen por inspiración), prefiero centrarme en una conversación mantenida por el ‘gurú’ Gary Hamel con un Director General y publicada en su libro Leading the Revolution, : “Solía dedicar la mayor parte de mi tiempo preocupado por el “cómo”: cómo hacíamos las cosas, cómo operábamos o cómo conseguíamos eficiencia. Ahora dedico casi todo mi tiempo preocupado por el “qué”, qué oportunidades perseguir, qué colaboraciones crear, qué tecnologías avalar o qué experimentos desarrollar”.


Si lo trasladamos a nivel empresarial, en el momento en que una empresa haya arrancado un 5% de eficiencia del ”cómo”, otra ya habrá inventado un nuevo “qué”. Inventar nuevos qués, ésa es la clave para defenderse en este feroz revolución. Por lo tanto, ‘toca’ pensar. En este nuevo régimen, la riqueza proviene directamente de la innovación, no de la optimización; es decir, la riqueza no se obtiene perfeccionando lo conocido, sino explotando imperfectamente lo desconocido.


Y cuando digo ‘pensar’ o ‘predecir’, no lo estoy haciendo como un ejercicio único y destinado a los white-collar semejantes al caso anterior. Hará una semana aproximadamente, TV3, la cadena autonómica de Cataluña, publicaba que una vendedora de verduras gana un concurso de ideas innovadoras. El concurso, lanzado por una asociación de jóvenes empresarios, fue ganado por Loli Rodriguez. Y se preguntarán, ¿quién es Loli Rodríguez? ¿Qué tiene de diferente? Más allá de que todo el mundo puede, más tarde o más temprano tener una buena idea, lo que destaca del personaje y lo que me sorprendió y fascinó de la entrevista realizada, es su disciplina diaria por dedicar un rato a pensar qué problemas pueden tener solución. Un hábito como hemos comentado que muy pocas personas tienen.

Posteriormente a la noticia, y ante la pregunta de un directivo inquieto por conseguir que su equipo innove, le respondí que tal vez si pusiera varias Lolis Rodriguez en su oficina tendría el inicio de una solución. Posiblemente, lo distribuidores de las estufas, también la deberían incorporar.

“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.” Confucio, Filósofo chino

lunes, 3 de enero de 2011

CLICK




En el número del mes de abril de 2010 de la revista Wired, teníamos una portada que a los nostálgicos nos impactaba notablemente: The Web is Dead. Al divisarla en el quiosco mis piernas temblaron, un cierto sudor se apoderó de mi rostro, creí por un momento que me había introducido en el papel de Marty McFly en la segunda parte de la película Regreso al Futuro, protagonizada por Michael J. Fox. Por suerte, después leí tras el punto y seguido: Long Live the Internet.



El artículo principal, escrito por Chris Anderson, pronunciaba que dos décadas después de su nacimiento, la World Wide Web está en declive, es cada vez más simple, cada vez se trata menos de buscar y más de obtener. También se pronostica un descenso considerable del peer-to-peer. Este detrimento está claramente ocasionado por el aumento del video. Por primera vez en la historia de Internet, el P2P (conexiones Punto a Punto) ya no es el mayor tipo de tráfico de la Red, es el vídeo: un tercio de todo el tráfico generado por los consumidores. Anderson explica cómo este nuevo paradigma refleja el curso inevitable del capitalismo.



De esa muerte ‘prematura’, me gustaría quedarme con el protagonismo que adquirió en dicha World Wide Web un artilugio que ya existía con anterioridad pero que tal vez no era tan asesino como en la actualidad: se denomina ratón o mouse. Ese objeto de reducidas dimensiones formado por una gran superficie ovalada para después continuar con dos botones, izquierdo y derecho. En este post, me centraré en el izquierdo y en su poder, en definitiva: en su CLICK.
Cuando me refería al término asesino, no lo hacía por el Síndrome del Tunel Carpiano que puede producir en la mano, lo decía por cómo metafóricamente simula el efecto de una picadura mortal propia de una avispa marina o araña de la especie viuda negra. En cualquiera de estas dos especies, su acercamiento es lento y sigiloso, pero su definición en décimas de segundo es letal.



Aunque este CLICK y efecto también lo encontramos en la pantalla táctil de nuestra Blackberry, móviles, tablet PC o IPads, toma diferencia histórica en nuestro PC, bien sea de sobremesa o portátil.



En su defecto, el usuario dialoga con el ordenador, sin mediaciones. Nace y se desarrolla con las primeras experiencias de interacción entre el hombre y el ordenador. Experimenta un poder auto-legítimo. La metáfora que entiende la interfaz como un diálogo fue potenciada por la utopía de interacción total que ha acompañado a la historia de la informática desde los años de la postguerra. La ciencia ficción ha contribuido a potenciar su lógica interactiva, pero no su capacidad de decisión.



Al ser tan accesible todo, al tener una interface tan directa, me pregunto si tenemos capacidad para tanta responsabilidad sin en muchos casos retroceso. ¿Estamos preparados para ello? Obviamente para hacer CLICK y confirmar la compra de una canción en iTunes por 0,99$ sí, mi pregunta es si para otro tipo de compras o decisiones también lo estamos.
El CLICK ha sustituido a observar la cara de ese vendedor o escuchar la voz de nuestro interlocutor antes de tomar una decisión, por lo tanto, nuestra mirada ya no se puede centrar en los ojos del vendedor, o en descubrir su titubeo o voz dubitativa.



La sociedad y la publicidad actual nos lleva a vivir del CLICK: la moda en un CLICK –promovía una marca de moda, el mundo a un solo CLICK -Google Earth, el mundo a un sólo CLICK-, El mundo entero a un solo CLICK –la compañía de viajes por Internet eDreams, etc…



El vacío



Siempre después de un ‘CLICK’ importante se produce un espacio de silencio en nuestra mente y nos evadimos a una parte oculta de ella buscando el refugio de la intranquilidad. Es una experiencia trasladada a la satisfacción en algunos casos, al pasotismo en otros, a la duda o al arrepentimiento en muchos. Estoy convencido que aunque no lo hayamos vivido, todos conocemos alguna amistad o pariente, arrepentido de realizar un CLICK. Posiblemente más generalizados en enviar un correo electrónico con un texto no pertinente o a un destinario equivocado –o no-. Las palabras se las lleva el viento, pero los textos permanecen, y para la amargura de muchos, ese texto puede ser leído y re-leído, una y otra vez, y sus consecuencias enormes. Que decir de los SMS.


Los emails son tan vacios de personalidad y de interpretación real que su poder da miedo. En muchos casos revertiríamos su escrito si tuviéramos que expresarlo cara a cara, y no me refiero precisamente al lenguaje utilizado. Me duele pensar como este efecto se incrementará con el despliegue masivo como medio de comunicación de la Blackberry o de los sms. Están confeccionados y diseñados para escribir con rapidez en cualquier momento y lugar, nos transmiten prisa y no velocidad como es la intención, y ya sabemos todos que sucede con las prisas, que en la mayoría de los seres humanos genera improvisación o simplemente inestabilidad.



No sólo el enviar se convierte en cáncer maligno, pulsar el botón de Acertar también. Incorporar a alguien en Facebook puede ser nuestra pesadilla. Somos tan vulnerables que muestra de ello lo tenemos en el estudio realizado por BitDefender. El estudio pone de manifiesto que la seguridad profesional puede verse comprometida al aceptar invitaciones de desconocidos. Los resultados de este estudio sobre el comportamiento de los usuarios del ciberespacio, muestra que, 9 de cada 10 aceptan la invitación de amistad de un desconocido/a. Además, la belleza parece ser un elemento decisivo para incrementar la lista de amigos vinculados a nuestra cuenta.



Para demostrarlo, el equipo de investigadores de BitDefender creó un perfil falso atribuido a una atractiva veinteañera de pelo rubio y envió solicitudes de amistad a 2.000 miembros de Facebook de forma aleatoria. La muestra la componían personas de ambos sexos, de distintos puntos geográficos y ocupaciones variadas, y un rango de edades comprendido entre los 17 y los 65 años.



Los resultados del experimento no dan lugar a confusión: 1.872 de estos usuarios, lo que supone el 94% del total de la muestra, picó el anzuelo y aceptó la solicitud de la chica fantasma en tan sólo una semana.



En otros casos, al no ver rostros, gestos, nuestro desentendimiento sobre ese CLICK es arrollador. Nuestra opción se adentra en ‘vomitar’ expresiones sin mirar su profundidad real. La orientación de muchos medios de comunicación o de simplemente los blogs que nos dan la posibilidad de ser periodistas o escritores, de opinar y generar millones de caracteres y palabras, hacen que nos permitamos enjuiciar con la mayor desidia que jamás haya alcanzado el hombre. Sólo tenemos que ver los comentarios realizados de alguna noticia que publican los medios.



Continuando con el efecto de la despreocupación, imagínese el rostro que se le puede quedar si al abrir su cuenta de correo electrónico recibe una carta de despido. En EE.UU. ya hay empresas que optan por el e-mail para comunicar ajustes de personal. Imagínese la facilidad que tiene que suponer a la persona en el lado opuesto pulsar el simple CLICK en lugar de tener que enfrentarse a una reunión con la persona que va a ser despedida. Lo cierto es que, cumpliendo ciertos requisitos, estos métodos pueden ser legalmente válidos.


El CLICK es facultativamente demoledor. No somos conscientes del verdadero poder del CLICK. Y aunque nos continúan preguntando una y otra vez si estamos seguro de la operación que vamos a realizar, continuamos diciendo que si. Como si la inercia de pulsar nuestro dedo índice se hubiera apoderado de nosotros.


Nuestra dependencia es tanta hacia el CLICK, que no podemos vivir sin él. Prueba de ello lo tenemos en el experimento realizado por la iniciativa Don’t Clic kit, del Institute for Interactive Research . Don’t CLICK It es un experimento de diseño de interfaces. Se trata de una web donde no están permitidos hacer CLICKS para la navegación, solo se permite un CLICK para iniciar. Si haces CLICK se sacudirá la pantalla y te preguntará por qué hiciste CLICK.
Se trata de un experimento para que veamos que tan adictos a hacer CLICK somos los usuarios. Toda la interfaz de la página está diseñada y desarrollada para navegarla sin necesidad de hacer ningún CLICK, posicionando en cualquier botón este automáticamente se desplegará.

La Vida



Pero no todo es negativo. Mucha gente tiene vida gracias al CLICK, y no me refiero a que vivan del negocio que genera, me refiero a que es su única oportunidad durante algunos y posiblemente mínimos instantes al día de evadirse de su dura realidad. Evadirse de maltratos, de su vida vacía, de su sufrimiento o de sentirse incomprendido. En muchos casos para así, entrar en un mundo de ficción, que aunque sólo dure unas horas interactuando con alguien, y aunque no sea un ser querido o conocido, le sirva para ver el mundo diferente, para sentirse por momentos, único. Cada CLICK que haga en su Messenger o Facebook será una bocanada de aire fresco, ficticio, pero quienes somos para cuestionarlo.


“La carencia de vicios añade muy poco a la virtud”. Antonio Machado

martes, 13 de octubre de 2009

IRONÍA




En los aledaños de un gran bloque de oficinas, se encuentran toda una serie de ejecutivos o como denominan los americanos White Collar, posiblemente, la mayoría de ellos de procedencia anglosajona y con edades comprendidas entre los cuarenta y cincuenta años.

Varios se encuentran hablando entre ellos, otros leyendo el periódico, otros enviando mensajes con su portentosa Blackberry, otros hablando con sus móviles y algunos simplemente pensando o haciendo ver que piensan. De repente, a lo lejos, se va acercando a poca velocidad una furgoneta, modelo ranchera y de color verde botella. Al observar su llegada, los diferentes White Collar se empiezan a inquietar y a su vez amontonar uno detrás de otro, como a la espera de que sucediera algo previsible pero a la vez expectante.

En todo el grupo de ejecutivos, tanto los que estaban leyendo como los que están enviando mensajes, se observa cómo se va transformando su cara, poco a poco, su rostro va adoptando un estado de seriedad y nerviosismo. Se van acercando en grupo y de forma sigilosa a la furgoneta una vez que esta ha estacionado en el arcén. Su conductor, un hombre de mediana edad y de rasgos latinos, desciende del vehículo. Su aspecto, con una camisa que podría corresponder a un antiguo mantel de mi abuela o como dicen algunas catalogadas de leñador, y con unos pantalones desgastados, no coincide con la seguridad que transmite su cara.

Después de realizar una breve mirada al grupo, con lentitud pone su mano en el bolsillo lateral derecho. El grupo continúa en un estado frenético. El hombre de la furgoneta extrae un papel arrugado y posiblemente doblado en más de cuatro partes. Se produce un silencio, parece como si algo que cambiará la vida de una de las dos partes fuera a suceder en breve, en segundos. De repente, el hombre de la furgoneta, pronuncia una frase que altera el ritmo cardiaco del grupo: “necesito dos contables”. Todo el grupo empieza a levantar la mano, como si alguien estuviera regalando las dos únicas entradas que quedan para ver el último concierto de los Rolling Stones (ese que nunca llega).

El hombre de la furgoneta, mira al grupo, y señala a dos de ellos. Estos, se hacen espacio entre la multitud y se dirigen de forma precipitada al espacio trasero de la furgoneta, donde sin ningún miramiento, acceden a la parte descapotable. El hombre de la furgoneta, transcurrido el caos inicial, vuelve a pronunciar otra frase: “necesito dos consultores de marketing”, nuevamente se produce la misma situación, todo el grupo levanta nuevamente la mano de forma exaltada, y se vuelve a producir una asignación a dos personas. Así sucesivamente dos o tres veces más, hasta que el hombre de la furgoneta comenta que por hoy ya está. Se produce una gran tristeza y desencanto entre el grupo que no ha sido asignado. Por el contrario, el resto están exultantes en la parte trasera de la ranchera, esperando ver que les ofrece el destino. El hombre de la furgoneta se sube a su vehículo, y se marcha con los seleccionados, el resto vuelve a dispersarse con rostros de decepción.

La descripción realizada pertenece a un microcorto denominado The Job. Galardonado a nivel internacional, su director Jonathan Browing, intenta mostrar una visión cambiada sobre la inmigración actual en los EE.UU.





Me planteo si la ironía escenificada está tan alejada de la realidad. La coyuntura económica actual está destrozando puestos de trabajo a un ritmo abismal, y precisamente no de manera exclusiva en la órbita del sector de la construcción. Muchas White Collar que hace diez o cinco años tenían multitud de ofertas de trabajo, hoy están agarrándose a la silla de sus despachos de forma acérrima, y aquellos que no la han podido o no le han dejado cogerla con fuerza, están completamente out. Por otra parte, los Blue-Collar, aquellos que trabajan con el esfuerzo de sus manos, siempre deberán existir y en algunas profesiones incluso está creciendo su demanda.

Consultores, responsables de marketing, financieros, mandos intermedios, etc… se han convertido en una especie masificada. Estoy convencido que su supervivencia pasa por su reinvención (creo que estoy incluido en la primera categoría, opppss).

El profesor de la Universidad de Columbia Xavier Sala i Martín, explica en sus conferencias que la mitad de los puestos de trabajo que publica el diario The New York Times en su sección de ofertas laborales no existían hace sólo diez años. El economista suele utilizar el dato como muestra del dinamismo que existe en la economía estadounidense y que, de forma implícita, le permite seguir siendo, a pesar de la crisis, la primera del mundo.

En la nueva economía, aprender a hacer un puesto de trabajo va a ser, con toda probabilidad, mucho más importante que aprender a ocupar un puesto de trabajo. Hay que convertirse en personas capaces de producir algo de la nada. La lucha de estas personas no es con la naturaleza sino contra la hegemonía de las prácticas establecidas

Se cuenta un chiste de un profesional de la función de compras que se va de la empresa después de 18 años de servicio. “Es una vergüenza perder toda esa experiencia”, le dice un ejecutivo a otro. “No perdemos 18 años de experiencia -replica el segundo-, lo único que perdemos es un año de experiencia repetido 17 veces.”

Téngalo en cuenta, sino, no existirá ranchera que le ayude, tocará quedarse en tierra.

“Todas nuestras organizaciones serán reinventadas – completamente- en los próximos 25 años. Todas nuestras carreras serán reinventadas – completamente- en los próximos 25 años. La seguridad en el trabajo, tal como la hemos conocido en las últimas tres o cuatro generaciones, ha muerto,” Tom Peters, gurú entre gurús

PRECISIÓN




Es posible que la máxima esencia de la palabra precisión la podamos encontrar en los campos de la física, ingeniería, energía nuclear, etc… compañías como la NASA, constructoras de aviones como Boeing, empresas automovilísticas, centros de tráfico de grandes ciudades o incluso parques de atracciones nos demuestran de mayor o menor forma el sentido de la precisión. Precisamente de esta última categoría, los parques de atracciones, tuve la suerte de disfrutar más allá de cómo usuario de su tecnología. Fue hace 8 años y se produjo en el Disneyland ubicado en Anaheim, California. Trabajando en un caso de innovación pude visitar las instalaciones detenidamente y con la inestimable ayuda del director técnico de Disney, pude comprobar hasta qué punto estamos sujetos al excelente funcionamiento y precisión de la ingeniería mecánica.


En muchos casos la tecnología y la ingeniería hacen que la precisión adopte medidas y formas diferentes, pero si hablamos de precisión humana y algunas veces entremezclada con la exactitud, podemos encontrar casos asombrosos en el campo de la medicina con cirujanos o en otras áreas como los controladores aéreos, grandes deportistas o el propio Cirque du Soleil comentado en el anterior post, o incluso, y esto va según los criterios, en la propia tauromaquia.

Pero un gran ejemplo de precisión humana lo encontramos el pasado 1 de octubre en China, en la correspondiente celebración del 60 aniversario del régimen comunista.

China, mezcla de modernidad con tradición, mostró a todo el mundo en un desfile realizado en el centro de Pekín, en la denominada Avenida de la Paz eterna, una exhibición sin precedentes. Su más moderno armamento militar, con flamantes tanques, misiles y cazas del Ejército de Liberación Popular de China y un masivo espectáculo de 180.000 personas, hicieron de la avenida principal de Pekín un centro de demostración del mayor poderío armamentístico mostrado en los últimos años.

Junto a la plaza de Tiananmen, en cuyo balcón Mao proclamó el 1 de octubre de 1949 la creación de la República Popular de China tras su victoria en la guerra civil contra los nacionalistas de Chiang Kai-shek, 150 cazas de última generación y cerca de 500 vehículos armados formaron ante los líderes comunistas. Los nuevos tanques, helicópteros armados de nuevo diseño, el caza J-10 y el flamante rifle Clase 95 fueron las estrellas de la formación. Misiles tierra-tierra capaces de llegar a Washington y de responder a ataques de proyectiles son algunos componentes de esta última generación de armamento.

Según expertos chinos, en el desfile destacó que el armamento mostrado era por primera vez fabricado completamente en el país asiático.

Además de toda la maquinaria mostrada, 8.000 soldados, en representación del ejército más grande del mundo formado por 2,3 millones de efectivos, desfilaron para mostrar lo más moderno de la defensa china.






La curiosidad de este desfile, de estos 8.000 soldados, es que fueron seleccionados con un casting especial, donde ninguno podía sobresalir del resto, todos de la misma altura, prácticamente idénticos. Los hombres, debían medir 1,80m y las mujeres, 1,65m, medidas inusualmente altas para el promedio chino. Este colectivo, se sometió a más de ocho meses de duros ensayos con jornadas superiores a ocho horas, desfilaron al son de toda una serie de pasos milimétricos, alejados de cualquier error. Buscaron llevar la precisión humana al máximo extremo.

Pero, ¿qué objetivo buscaba tal precisión? ¿Qué golpe de efecto querían causar?


China, después de sucesivas guerras coloniales y guerras civiles, emergió como estado independiente férreamente conducida por Mao Tse tung, una dictadura de partido único y un sistema colectivista y basado en la economía agraria. Tras la muerte de Mao se inicia una transición con el liderazgo de Deng Xiaoping y la implementación de un conjunto de reformas económicas y sociales que permitieron alcanzar un crecimiento sostenido.

Con el mismo sistema político, el régimen chino incorpora así a la nación más poblada del mundo al proceso de globalización, integración y ampliación de mercados que se produce en los años 90. El impulso de la transformación china fue decisivo además para la economía mundial alentando la demanda de alimentos, el desarrollo industrial y tecnológico del sudeste asiático y la intensificación de los flujos de comercio global.

El mayor éxito de la China contemporánea ha sido producir un gigantesco proceso de modernización manteniendo continuidades y tradiciones que le permitieron atravesar la caída del comunismo y las crisis del capitalismo en el mundo.

En la China actual, se pueden encontrar en las misma calle grandes contrastes, en un lado el pasado y en el otro, el futuro. Tradición y modernidad cohabitan de una forma asombrosa hasta el punto de desorientarnos. Ciudad con un alto grado de población, cada día se levanta practicando ejercicio como muestra de su tradición milenaria.

Una ciudad que marcha a una velocidad tan ràpida, que espanta. Tuvimos una primera muestra en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, yo lo descubrí en mi primera visita en el 2005.

Pude observar una China orgullosa, con la mirada puesta en una carta de presentación que venía para los JJ.OO, lo que a mi entender era un ritmo de trabajo acelerado propiciado solo para los Juegos, ha acabado siendo una velocidad desorbitada. Los domingos no existían, el descanso no iba (o va) con ellos.


Poco queda de Mao en esta China contemporánea. Le guste o no le guste a la gente, China tendrá la mayor proporción de clase media del mundo. Sus dimensiones son exageradas, a modo de ejemplo, nuestro mayor banco, El Banco Santander, está compuesto por 170.000 empleados repartidos por todo el mundo, el Bank of China está formado por 280.000 empleados (cifras del 2008) y creciendo a un ritmo exagerado.

China puso de manifiesto el pasado 1 de octubre una imagen incalculable de grandeza, una puesta de escena que quedará en la retina de todo el mundo, un avance de la nueva China que aterrizará en occidente más rápido de lo que podamos pensar.

China ya no es territorio exclusivamente de la copia o imitación, cada vez poseen más diseño, más I+D. China sigue siendo la mayor fábrica del mundo, y sabe que tiene en cada uno de nosotros un posible comprador o un posible inversor. Si se pueden permitir invertir 11.500.000 horas de trabajo de 8.000 personas para diez minutos de maquinaria propagandística, ¿Qué no se pueden permitir con más de 1.300 millones de habitantes, aproximadamente la quinta parte de la población mundial?

Pero esta China de contrastes, continua cometiendo atrocidades como las producidas hace 20 años contra los estudiantes en la plaza de Tiananmen, o los disturbios y matanza cometida el año pasado contra el pueblo tibetano.

Esta China, continua generando controversias en su crecimiento, su velocidad es unidireccional. Falta demostrar si crece en todas las amplitudes de miras posibles, como por ejemplo, que este blog o cualquier otro se pueda leer en aquel país, cosa que de momento no es posible. Su sentido de precisión, sigue puesto en las masas, la China actual, la historia de esta nueva China, es la historia del partido, no de un nuevo pensamiento.


“En el amor, el placer es cuestión de máxima precisión”, Italo Calvino, escritor italiano



lunes, 5 de octubre de 2009

EL SEGUNDO




En mi post titulado Resurrección, hacía mención que un segundo, muchas veces nos distanciaba de trágicos momentos o circunstancias, ponía de ejemplo una escena de la película El curioso caso de Benjamin Button, donde la australiana Cate Blanchett en su papel de Daisy -una bailarina ambiciosa y con ganas de conocer mundo- sufre un accidente en París al ser atropellada y romperse la pierna por cinco lados a causa de un taxi. Su esperanzada carrera queda completamente truncada. La película muestra qué hubiera sucedido si ciertas circunstancias hubieran cambiado simplemente un segundo.


Un segundo muchas veces nos separa del éxito y el fracaso, del arrepentimiento, del estar o desaparecer. Muchas veces no sabemos que nos comporta perder un ascensor, un tren, un avión. No llegar a tiempo a una llamada o a una reunión. ¿Qué hubiera sucedido si en ese segundo hubiéramos adoptado otro camino o decisión? Una afirmación, una negación, pronunciadas en ese espacio tan breve de tiempo. ¿Cuántos matrimonios dicen un ‘sí’ que dura un segundo y se arrepienten toda una vida? Posiblemente es ponerme en el lado más kafkiano, pero estoy convencido que alguien está de acuerdo. Un sí, o un no, que gran poder tienen muchas veces sobre nuestras vidas.

Si hablamos en el terreno deportivo, un segundo es una eternidad y a su vez un ganar o perder. Un segundo es un record, o una victoria. Un segundo puede significar disiparse todas las aspiraciones de lucha constante y obtener la recompensa, o en muchos casos, el hundimiento de la carrera deportiva. La desmotivación se apodera de muchos deportistas, por ese segundo, por ser el segundo, por esa décima de segundo, que no llegan a ser capaces de rehacerse.

El pasado viernes viví un segundo muy singular. Serían cerca de las 7 p.m., me encontraba en una ciudad que esperaba expectante un momento que la podría transformar. Podría dotarla de más percepción cosmopolita, más reconocimiento mundial y la podría unir más con la historia enclavando de forma permanente su nombre con letras de oro. Una ciudad comprometida, unida y esperanzadora, donde su gente vive de ilusión y donde ese día, mucha gente dejó de lado sus problemas personales y profesionales para vivir un sueño. En este lugar, todavía ciertamente asediado por el calor, decidí abrir la ventana para dar entrada a la leve brisa que corría. Aunque la verdad, no sé si fue ese el motivo real. Muchas veces me gusta escuchar los sonidos y los ruidos que nos envuelven. En ese momento quería oír lo imperceptible, las respiraciones contenidas y el silencio. Ver como un instante puede ser tan controvertido.


El momento llegó, condicionado por una decisión tomada a miles de kilómetros de distancia, y pasó de lo que podría ser un delirio, a eso, a un eterno silencio. En este caso, decepcionante para la mayoría de sus habitantes. Este segundo nos trasladó de vivir un sueño único a entrar en auténtico Déjà vu.

Este escrito, junto con la descripción realizada exacta, me hubiera gustado escribirlo en Rio de Janeiro, y por lo tanto, estaríamos hablando de otro final, pero lamentablemente no es así. Ahora toca interpretar que no hemos fracasado - fracaso no es perder, es rendirse, es no levantarse- .

¿Esperanzas rotas? ¿El fracaso era posible? Creo que además de posible, también era ciertamente previsible. Por mucho que algunos miembros de la delegación española culpen al presidente del COI, Jacques Rogge, por su planteamiento de que la rotación de continentes no debía ser obstáculo para Madrid, todos sabíamos que lo era (o podía ser). Aunque pensábamos desde el corazón que los JJ.OO. de Barcelona no estaban muy recientes o cercanos, lo cierto es que lo estaban. Aunque sabíamos que existía la posibilidad de competir con alguna potencia de país emergente y a su vez que significara unos primeros juegos en Sudamérica, insistimos en nuestra candidatura. Y por último, por mucho que el presidente del gobierno español dijera que "es imposible hacer más por Madrid 2016 que lo que ya se ha hecho", ¡siempre se puede hacer mejor!


Aunque me transmite mejores sensaciones el año 2020 que el 2016, y que tenemos cuatro años más para mejorar y para crear una candidatura sostenible –luego explicaré el concepto-, debo reconocer que en estos momentos me impera el pesimismo, estado difícil en mí. Sigo pensando que nuestro año era el 2012. Ese año nuestro único competidor real éramos nosotros mismos.

No es por hablar de inercia o de catalogarme como newtoniano, o de reincidir en mi pesimismo –según dicen, un pesimista es un optimista bien informado- pero existen ciertas evidencias que forman una nebulosa en nuestra hipotética candidatura para el 2020:


- Tendremos en Europa más competidores: seguramente Estambul, candidata las cuatro últimas veces, París, inteligente por su retirada de candidatura para el 2016, Roma y seguramente Berlín –qué diferentes serían los juegos comparados con 1936-.

- El fiasco de Chicago puede avivar el espíritu americano y presentar candidatura con Detroit, ciudad castigada enormemente, tanto actualmente por su economía deteriorada debido al sector automovilístico, como por sus seis candidaturas presentadas en el periodo 1952-1972

- También deberíamos pensar haciendo caso a la historia, que los JJ.OO. no se repiten en un mismo país hasta transcurrido un periodo de 40-50 años.

- Y por último, África tarde o temprano necesitará su oportunidad, y estoy convencido que embajadores no le faltarán.

Cuando he dicho candidatura sostenible, me refería a no volver a hacer una aberración en pleno periodo de crisis, de invertir 34 millones de euros en la promoción de la candidatura, donde algunas fuentes apuntan a que la cantidad quedó incluso rebasada en 4 millones. Todo ese dinero se ha destinado únicamente a la promoción de la candidatura y a su desarrollo: viajes, sueldos, oficina olímpica, comidas, etc… Esta cantidad no incluye infraestructura, la cantidad ha sido sufragada en aproximadamente una tercera parte por los patrocinadores de la candidatura, pero aún así, existen 15 millones de euros que proceden del presupuesto municipal.

Propongo a viva voz que si nos presentamos para el 2020, reutilicemos gran parte de la promoción utilizada. ¿Por qué cambiar de logo? ¿Creemos que cambiarán tanto las estrategias-técnicas-tácticas de marketing en cuatro años –tal vez si-? ¿No deberíamos dar ejemplo y cambiar sólo el ‘16’ por el ‘20’? no lo sé, pero sí sé que me produce estupor pensar en que nos volveremos a gastar 15 millones más el IPC anual por mucho retorno de la inversión planteado a medio plazo. Me gustaría más pensar en qué podíamos invertir esa cantidad. Seguro que ideas no nos faltan y que el índice de felicidad (trabajo+vivienda+amor+seguridad+bienestar) de los habitantes de Madrid sube mucho más que con la celebración de los JJ.OO.

Y qué decir de la ciudad ganadora, Rio de Janeiro. Considero que no es cuestión de hablar de paternalismo con Brasil, aunque posiblemente sea un premio para su máximo dirigente, Lula, o para una ciudad que conociéndola, creo que necesita más el cambio que Madrid. Soy consciente de que los JJ.OO. no se pueden condicionar por solo este motivo, pero si es cierto, que me gustaría que esta oportunidad sirviera para que la palabra Favela tomará otro significado o incluso desapareciera en el 2016.

“Amigo, enorgullécete de las equivocaciones, porque en ellas has dado pedazos de ti mismo,” Perls, Fritz, psicoanalista

viernes, 2 de octubre de 2009

PAYASO




Actuar! ¡Mientras preso del delirio,

no sé ya lo que digo

ni lo que hago!

Y sin embargo, es necesario... ¡esfuérzate!

¡Bah! ¿Acaso eres tú un hombre?

¡Tú eres payaso!

Ponte el traje

y la cara en harina.

La gente paga y aquí quiere reír,

y si Arlequín te birla a Colombina,

¡ríe, Payaso, y todos te aplaudirán!

Muda en pantomimas la congoja y el llanto;

en una mueca los sollozos y el dolor. ¡Ah!

¡Ríe, Payaso,

sobre tu amor despedazado!

¡Ríe del dolor que te envenena el corazón!

Esta letra pertenece a la aria Vesti la giubba paggliacci (ponte el traje payaso) de la ópera Da I plagiacci (Payaso) del napolitano Ruggero Leoncavallo.

Una aria sobrecogedora, de fuerza y donde su completo protagonista, el payaso (El tener Enrico Caruso pasará a la posterioridad por su gran interpretación de esta aria), se acaba de enterar que su mujer le es infiel, y acto seguido tiene que aparecer contento pues tiene que volver a actuar. Payaso, la función continúa.

Al payaso generalmente se le asocia con un artista de circo, cuya función es hacer reír a la gente, gastar bromas, hacer piruetas y en ocasiones trucos divertidos. Aunque no se poseen datos con exactitud ni se dispone de la certeza de quién fue el primer payaso de la historia, si nos remontamos a ciertos antecedentes y sus orígenes, observaremos que la existencia de este personaje en la antigüedad iba más allá de esta descripción.

Hace unos cuatro mil años, en la antigua China, un bufón llamado Yusze, servía en la corte del emperador Shih Huang Ti (259 - 210 a. C), a quien se debe la construcción de una de las partes de la gran muralla china. Desde esta época ya le sería otorgado a este personaje un privilegio que le será reconocido a lo largo de la historia: el poderse burlar del rey, hacerle sugerencias, e influir contundentemente en sus decisiones, aunque este beneficio debía ser ejercido con tacto y cautela, pues de sobrepasarse o equivocarse, nuestro chistoso personaje podía pagar con su propia vida.


Se cree que la palabra "payaso" se deriva de un tal Pagliaci, pero sobre este hecho en realidad no hay mucha documentación. Lo que sí es cierto es que se considera como el primer payaso moderno de la historia a Giuseppe Grimaldi. Nacido en 1778, Grimaldi era célebre a tal punto que el gran Charles Dickens escribió su biografía.

Mucho tiempo ha transcurrido desde estos orígenes y el concepto y personaje payaso considero que ha sufrido grandes cambios. Por ejemplo, pensar hace 15 años que siendo payaso podrías llegar a ser millonario, era una absoluta falacia. Como payaso me refiero a maestro del humor, ambulantes enmascarados, itinerante, conocedor de muchos mundos y residente de muy pocos a su vez. No me refiero a una estrella televisiva, o humorista de la globalidad como lo pudo ser Charlot interpretado por Sir Charles Chaplin.

Pensar hace 15 años que siendo payaso podrías ir al espacio, ya no cabía en ninguna tesitura. ¿Era incrédula la gente en 1984? No, simplemente que en ese año, justo en él, es cuando dos desconocidos artistas callejeros Daniel Gauthier y Guy Laliberté empezaban a dar forma a un proyecto que iba a revolucionar el mundo de los payasos y redefinir el concepto del circo: el Cirque du Soleil.

Esta semana hemos visto como su co-fundador, Guy Laliberté, ese ambulante que hace quince años ni tan siquiera hubiera soñado con ello, con una fortuna aproximada de 2.500 millones de dólares, se convertía en el séptimo turista especial de la historia –tras desembolsar unos 35 millones de dólares-.

Cirque du Soleil empezó cuando un grupo de artistas callejeros de Quebec (Canadá) decidió canalizar su pasión de otra manera. Bajo la orientación de Guy Laliberté, Cirque du Soleil ha utilizado su pasión por la creatividad y la innovación para crear una nueva forma de entretenimiento que asombra al público de todo el mundo.

Se consideran una empresa canadiense de entretenimiento. Esta formada por 4.000 empleados en 40 países, incluidos 1.000 artistas tienen una facturación anual de unos 3.600 millones de dólares. En sus representaciones han tenido a más de 90 millones de espectadores repartidos en más de 200 ciudades de los cinco continentes.

Han reinventado el concepto del circo, han combinado la opera, el espectáculo, la escenografía, el vestuario y el estilismo, para acabar diseñando experiencias. Laliberté de 50 años, sí que ha roto la inercia del mundo del circo, lo ha reconvertido.

Aprovechando la misión, Laliberté, dirigirá el próximo 9 de octubre desde la ISS -situada unos 350 kilómetros sobre la Tierra- el espectáculo poético-social titulado ”De la Tierra a las Estrellas por el Agua”, en el que participarán estrellas de la música, el cine y otras celebridades desde catorce ciudades de los cinco continentes, donde pretenden llamar la atención sobre los problemas de los recursos de agua. Al ser preguntado sobre que esperaba hacer en los 12 días que durará su viaje, junto con los otros dos astronautas contestó: “No soy científico ni doctor o ingeniero”, digo. “Soy un organizador, un actor y un creador. Tengo una personalidad que entretiene, así que eso es lo que llevaré”.

Tal vez nos hagan falta más payasos en la sociedad actual, y no me refiero a bufones como en la época del Rey del Estado de Qin o de los existentes en su momento en Grecia, Roma o en la Edad Media, que con sus palabras y acciones tenían por oficio hacer reír a los poderosos –yo creo que ahora se han invertido las situaciones, son los poderosos que nos hacen reír a nosotros con sus palabras-. Me refiero a disponer de más creadores de alegría y difusores de ilusión y menos destructores de empleo. Gente, personas, seres humanos que entretengan, que diviertan y que generen sonrisas. Hoy sonreímos menos, y también hablamos más y decimos menos. Actuamos más y pensamos menos. Hacen falta más payasos como el de Leoncavallo, con capacidad de reponerse ante la adversidad y volver a actuar.


Guy Laliberté no solo ha cumplido su sueño de ser «el primer payaso en el cosmos», o de homenajear a todos los payasos del mundo, ha demostrado que el payaso no solo hace reír, también sabe actuar, crear, pensar y en este caso ‘volar’ .

Solo me queda decir, ¡Bravo payaso, bravo!